Archive for the ‘Match.com’ Category

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La noche me confunde

junio 12, 2007

Y es que el viernes pasado quedé con un candidato del Match, y la verdad, cinco cañas más tarde, hasta me planteé darle una oportunidad. Me vi paseando de su mano, me imaginé un acompañante fiel al cine, un buen masaje de espalda. Incluso pensé en limpiar la casa a fondo.

Sólo fue un espejismo propio de esta travesía por el desierto, porque hoy requedé y a los cinco minutos ya tenía la cabeza full steem buscando una escapatoria. El susodicho llegó con la cabeza pelada (se lo había cortado el mismo), con un caminar extraño, tambaleante (¿ómo es que no lo noté la otra noche?) y sobre todo llegó MEDIA-HORA-TARDE. Uff. Durante dos interminables horas vi como se iba transformando, minuto a minuto en un teleñeco, con su vocecita, sus movimientos sincopados y su conversación patosa. No sé, como si se hubiera quitado una faja y de repente se expandiera en todo su ser…de…cateto.

Con una excusa dificilmente creible, inicié mi retirada nada sutil. Se empeñó en acompañarme a la boca del metro y mientras bajaba las escaleras me dio la sensación de que vigilaba desde arriba para comprobar que me metía allí. He de reconocer que se me pasó por la cabeza salir por otra boca para acercarme hasta la FNAC a por un libro reconfortante.

Pero en estas situaciones sale el nazareno que llevas dentro: cargas con resignación la cruz de la soledad camino a casa. Sientes las gotitas de sangre en la frente causadas por la corona de amores pasados. Las llagas escuecen al pasar junto al puesto de helados y piensas casi simultaneamente en comprar el helado de chocolate más grande del mundo y en empezar una dieta radical que te lleve a un estado de inanición que mate las demás pulsiones de la vida.

¿Es que no hay esperanza? Si ni siquiera puedo pensar en una vejez rodeada de gatos, que soy alérgica al pelo…

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Match.com

mayo 28, 2007

Hace mucho, mucho tiempo, por lo menos dos meses, me apunté al Match. Estaba aburrida y deprimida, recién cumplidos los treinta y tres. MUY deprimida. Pensé que un fitrado racional y globalizado sería una buena opción para encontrar a mi media naranja.

Tras una euforia inicial en la que mi buzón de correo estallaba llenito con más de cien candidaturas bajé a la terrible realidad. Era gente con la que en la vida real, jamás hubiera cruzado dos palabras. La selección natural, la biología y la estructura acebollada de capas sociales nos hubiera evitado esa pérdida de tiempo.

Ahora, pérdida la esperanza de encontrar a ese alguien tan anormal como yo, disfruto el Match de otra manera. Como etóloga, es decir, estudiosa de los modelos de conducta animal, especialmente en su hábitat natural.